Puede que lo primero que se te venga a la cabeza cuando oyes “Orgullo LGTBIQ+” (también conocido como Pride) sea una fiesta que llena las calles de banderas arcoíris, música y gente pasándoselo bien.
Pero el Orgullo no empezó como una fiesta. En este artículo te contamos qué es el Orgullo LGTBIQ+, cuál es su origen, cómo empezó a celebrarse en el mundo y en España, y cómo ha evolucionado hasta lo que es hoy.

¿Qué es el Orgullo LGTBIQ+?
El Orgullo LGTBIQ+ es una conmemoración y una reivindicación. Se celebra cada año, principalmente en el mes de junio, para recordar la lucha por los derechos del colectivo y visibilizar la diversidad afectiva, sexual y de género.
Aunque hoy en día muchas celebraciones tienen un carácter festivo, el origen del Orgullo está en la protesta.
¿Dónde y cómo empezó el Orgullo?
El Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+ se celebra el 28 de junio en conmemoración de los disturbios de Stonewall, ocurridos en 1969 en Nueva York.
Aquella madrugada, la policía realizó una redada en el Stonewall Inn, un bar frecuentado por personas del colectivo LGTBIQ+ en el barrio de Greenwich Village. Este tipo de redadas eran habituales. La policía entraba, detenía a personas y cerraba el local. Pero esa noche fue diferente.

Cuando comenzaron las detenciones, algunas personas decidieron no marcharse ni aceptar lo que estaba ocurriendo. No está del todo claro quién inició la revuelta. Algunas versiones señalan a Stormé DeLarverie, una mujer lesbiana que estaba allí, la que animó a los demás a que no se dejasen maltratar. Otras a Marsha P. Johnson, una mujer negra trans, la que lanzó el primer ladrillo contra la policía (y contra la homofobia).
Lo que sí está claro es que alguien dijo basta. La multitud se rebeló contra los agentes, que acabaron refugiados dentro del local porque su seguridad peligraba. Algo así no había pasado nunca.
La tensión creció, comenzaron los enfrentamientos y, por primera vez, la comunidad respondió colectivamente contra la violencia policial. La primera noche solo pelearon los allí presentes pero las protestas se extendieron durante varios días y marcaron un antes y un después.
Las revueltas violentas contra la policía que comenzaron a las puertas del Stonewall Inn dieron lugar a que miles de personas disidentes de género y sexualidad saliesen de los antros oscuros en los que se escondían para poder ser ellos mismos cada noche para reivindicar en plena calle que no eran ni criminales, ni enfermos, sino seres humanos como el resto.
Las figuras clave: Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera
Es importante recordar que esta lucha fue liderada en su mayoría por mujeres trans racializadas. Entre las figuras más importantes de aquel momento destacan Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera.
Ambas, mujeres trans racializadas y prostituidas, se convirtieron en símbolos de la lucha LGTBIQ+, no solo por su participación en Stonewall, sino por todo el activismo que desarrollaron después.
Muchas de las personas que iniciaron esta revolución eran también las más vulnerables dentro del colectivo.

Y así es como comenzó en Estados Unidos la lucha del colectivo LGTB contra todo un sistema legal, policial y social que les perseguía y agredía simplemente por existir.
Por eso el 28 de junio de cada año celebramos y conmemoramos las revueltas violentas que marcaron el fin del silencio y el inicio del orgullo.
El origen del Orgullo: una protesta, no una fiesta
Tras los disturbios de Stonewall, comenzaron a organizarse marchas para reivindicar derechos y visibilidad. Un año después, en 1970, se celebró la primera marcha del Orgullo en Nueva York. Por eso, el 28 de junio no es una fecha casual. Es el recuerdo de una revuelta que cambió la historia.
Cuándo se celebró el primer Orgullo LGTBIQ+ en España
Para entender el contexto en el que se desarrolló la primera manifestación por los derechos del colectivo en el Estado Español hay que hablar del franquismo. Durante décadas, leyes como la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social perseguían a las personas LGTBIQ+, con penas de prisión e internamiento.
En esta época en España también había espacios de libertad similares al Stonewall Inn en los que la gente intentaba disfrutar de su libertad en este contexto tan complicado.

En este contexto, surgieron las primeras organizaciones clandestinas. En 1970, activistas como Armand de Fluvià y Francesc Francino, conocedores de todo lo que estaba empezando a pasar en EEUU, crearon clandestinamente el Movimiento Español de Liberación Homosexual.
Posteriormente, esta organización evolucionó al Front d’Alliberament Gai de Catalunya, que convocó la primera manifestación del Orgullo en España.
La primera manifestación del Orgullo en España
El 16 de junio de 1977 tuvo lugar la primera manifestación del Orgullo en Barcelona (ya con Franco muerto y con las primeras elecciones democráticas tras la dictadura celebradas). El objetivo era claro: exigir la derogación de la Ley de Peligrosidad Social.
A ella acudieron unas 4.000 personas en La Rambla: personas del colectivo, activistas y también familias. Aunque España ya estaba en transición democrática, la manifestación fue reprimida por la policía con detenciones y cargas.
Como ha ocurrido en muchos momentos de la historia del colectivo, fueron las mujeres trans quienes se colocaron en primera línea para proteger al resto de manifestantes de la violencia policial.

Tras esta manifestación histórica, la televisión y los grandes medios decidieron no informar sobre el tema para fingir que nunca ocurrió, sin embargo, medios y periódicos más pequeños sí que recogieron los sucesos.
Finalmente, en 1978 y tras manifestaciones en otras ciudades, el primer gobierno democrático después de la dictadura cedió y reformó la Ley de Peligrosidad Social. Esta reforma hizo que no se incluyese a los homosexuales y, por lo tanto, se liberó a las personas encarceladas por esta ley.
Del Orgullo reivindicativo al Orgullo actual
Hoy en día, el Orgullo LGTBIQ+ se celebra en muchos países con un ambiente mucho más festivo. Las marchas se acompañan de conciertos, actividades culturales y eventos que llenan las ciudades durante el mes de junio.
Una de las celebraciones más importantes de Europa es el Orgullo de Madrid (MADO), de los mayores Pride del mundo, que reúne a cientos de miles de personas cada año. A nivel mundial, una de las más multitudinarias es la de São Paulo. Pero, aunque el formato haya cambiado, el origen sigue siendo el mismo.
Qué es el Orgullo Crítico
Con el paso de los años, muchas voces dentro del colectivo han señalado que el Orgullo ha perdido parte de su carácter reivindicativo. La presencia de grandes marcas y el enfoque más festivo han generado críticas sobre la comercialización del movimiento (lo que se conoce como pinkwashing).

Como respuesta, han surgido alternativas como el Orgullo Crítico, una forma de manifestación más política y centrada en la reivindicación de derechos. En estas marchas se pone el foco en:
- Los derechos que aún no se han conseguido
- La situación del colectivo en otros países
- Las desigualdades dentro del propio colectivo
El Orgullo hoy: lo que queda por hacer
Aunque en muchos países se han conseguido avances importantes, la realidad global sigue siendo muy desigual. En gran parte del mundo, las relaciones entre personas del mismo sexo siguen estando criminalizadas. En algunos países, incluso, pueden ser castigadas con penas de prisión o muerte.
Por eso, el Orgullo sigue siendo necesario. No solo como celebración, sino como recordatorio de que los derechos conquistados pueden ponerse en riesgo y de que aún queda camino por recorrer.
Una fecha para recordar y seguir avanzando
El Orgullo no es solo una fiesta. Es memoria, es lucha y es visibilidad. Y, sobre todo, es una forma de recordar que lo que hoy parece normal fue, durante mucho tiempo, imposible.






