Los 5 errores más comunes de los proveedores en las bodas LGTB (y cómo evitarlos)

No eres para nada homófobo ni homófoba y estás a favor de que todas las parejas del colectivo LGTB puedan casarse, ¿verdad? Bueno, pues aun así sentimos decirte que puede que, sin ser consciente de ello, cometas algunos de estos errores. Por suerte, has llegado a esta guía donde recopilamos los 5 errores más comunes de proveedores en bodas LGTBIQ+ y cómo evitarlos de forma sencilla, para que cualquier pareja pueda sentirse cómoda, representada y en un entorno seguro desde el primer momento.

En los últimos años hemos avanzado mucho en visibilidad y derechos del colectivo LGTBIQ+, pero todavía hay pequeños detalles que pueden hacer que una pareja no se sienta del todo cómoda o segura al organizar su boda.

Al igual que ocurre con otros comportamientos que tenemos interiorizados desde hace años, en el sector de las bodas también existen expresiones, dinámicas o formas de comunicarse que repetimos sin cuestionarlas. No suele haber mala intención detrás, pero sí impacto. Nos pasa incluso a las personas del propio colectivo y es muy complicado escapar de todo esto, pero lo más importante es que, una vez que seamos conscientes, tratemos de ser críticos con nosotros mismos para poder cambiar todas estas actitudes.

1. Asumir la heterosexualidad

Uno de los errores más habituales es utilizar un lenguaje que da por hecho que todas las parejas son heterosexuales. Expresiones como “el novio y la novia” siguen estando muy presentes en el sector.

Muchas parejas nos cuentan que, al contactar con un proveedor, se encuentran con preguntas como:
“¿Cuánto tiempo llevas con tu novio?” o “¿Cómo conociste a tu pareja?” dando por hecho que esa pareja es heterosexual. Detrás de estas preguntas no hay ninguna maldad pero presuponer que una pareja es heterosexual es algo que puede generar situaciones incómodas desde el primer contacto.

También ocurre en formularios donde solo aparecen opciones como:
“Nombre del novio / Nombre de la novia”

Ponte por un segundo en el lugar de una pareja homosexual que se encuentra ante un formulario así. ¿Por qué uno de ellos tiene que verse obligado a escribir su nombre en un género que no es el suyo? ¿Crees que la pareja puede estar 100% segura de que va a estar cómoda contigo si encuentra esta situación? Este tipo de detalles hacen que surjan dudas sobre si ese proveedor será realmente un espacio seguro.

¿Cómo evitarlo?

Si te has dado cuenta de que cometes este error, la solución es más sencilla de lo que parece: empezar a utilizar lenguaje neutro.

  • Sustituir “novio/novia” por “pareja” en la comunicación
  • Cambiar formularios a opciones como:
    👉 “Nombre de la pareja 1” / “Nombre de la pareja 2”

En cuanto a la forma de hablar, la solución es dejar de asumir que las personas son heterosexuales. Esto no es algo tan fácil porque lo tenemos todos muy dentro de la cabeza y es posible que alguna vez se te escape, pero te será mucho más sencillo rectificar.

Puede parecer un detalle pequeño, pero marca una gran diferencia en cómo se siente una pareja desde el primer momento.

2. Hablar de “bodas gays” como un estilo

Si en tu web o en tus perfiles en las redes sociales tienes algo parecido a: “hago bodas minimalistas, bodas boho, bodas íntimas, bodas temáticas, elopements, bodas gays, etc”, entonces este apartado te va a ser muy útil.

Con esta situación nos encontramos dos problemas.

  • El término “gay” no representa a todo el colectivo LGTBIQ+
  • Una boda LGTBIQ+ no es un tipo de boda.

La orientación o identidad de una pareja no define el estilo de su celebración. Una boda LGTBIQ+ puede ser clásica, moderna, minimalista, rural o completamente personalizada, igual que cualquier otra. Hay casi tantas opciones como parejas en el mundo. 

Reducirlo a una categoría genera una asociación que no tiene sentido.

¿Cómo evitarlo?

Entendemos que la intención de los proveedores detrás de esto es, en muchas ocasiones, simplemente expresar que están abiertos a trabajar con parejas LGTB y pretenden dejar claro que son un espacio seguro para estos enlaces.

La mejor forma de hacerlo no es definir un “tipo de boda”, sino dejarlo claro de manera directa en vuestra web y en las redes sociales:

  • Indicar que sois proveedores seguros para el colectivo LGTBIQ+
  • Comunicar que trabajáis con todo tipo de parejas
  • Mostrar ejemplos reales diversos

Esto transmite mucho más que una etiqueta. En nuestra sección de proveedores seguros podéis encontrar muchos ejemplos.

3. #LoveIsLove #AmorEsAmor

Los hashtags como #LoveIsLove o #AmorEsAmor se han convertido en algo muy habitual cuando se publican bodas LGTBIQ+. Y aunque no es algo negativo en sí mismo, sí es interesante reflexionar sobre por qué se utilizan casi automáticamente.

Las bodas LGTBIQ+ no son solo reivindicación o símbolo. Son bodas, igual que cualquier otra, con sus historias, emociones y detalles únicos. Además, estos lemas no representan toda la realidad del colectivo. No todas las identidades se ven reflejadas en ellos, y utilizarlos siempre puede simplificar algo que en realidad es mucho más diverso.

¿Cómo evitarlo?

En este caso, y con vuestro permiso, vamos a barrer para casa. Os sugerimos nuestro propio hashtag #LGTBodas como una opción que podéis añadir sin problema a todas las publicaciones de bodas LGTB que publiquéis.

Y ahora ya más en serio, la mejor alternativa es tratar estas bodas como lo que son: bodas únicas. En lugar de recurrir siempre a los mismos hashtags, puedes:

  • Explicar qué hizo especial ese día
  • Contar la historia de esa pareja
  • Compartir una anécdota real

Cada boda tiene contenido suficiente como para no tener que recurrir a fórmulas genéricas.

4. “Las bodas gays son las más divertidas”

Este error está muy relacionado con el que hemos comentado en el punto 2. Al igual que no somos un estilo de boda, tampoco somos iguales todas las parejas LGTBIQ+.

Comentarios como: “con las bodas gays es con las que mejor me lo paso” o “las bodas LGTBIQ+ son las más divertidas” pueden parecer positivos, pero colocan a todas las parejas dentro de un mismo estereotipo. Este tipo de frases suelen decirse con buena intención, pero siguen siendo una generalización.

Quizás te preguntes qué hay de malo en esas frases si todo lo que se dice es positivo pero ahora piensa en frases como: “todos los chinos son buenos en matemáticas” o “todos los negros cantan/bailan bien”. Estas frases también comentan cosas buenas pero ¿a que ahora sí que lo ves?

¿Cómo evitarlo?

La solución es sencilla: evitar generalizar.

A veces nos da la sensación de que algunos de estos comentarios se hacen de manera algo forzada pero con toda la buena intención del mundo para demostrar que no tienen ningún problema con el colectivo. Cada boda es distinta, cada pareja tiene su energía y su forma de celebrar. No hace falta etiquetar ni comparar. Lo más natural es tratar cada boda como lo que es: una experiencia única.

5. Mantener un discurso de boda tradicional y heteronormativo

Aunque cada vez el sector de las bodas se moderniza más y va incluyendo más cosas que se salen de la norma tradicional sobre cómo debe ser una boda, es cierto que todavía es habitual encontrar referencias que parten de un modelo muy concreto de pareja.

Nos encontramos referencias constantes a cosas como “el momento en el que el novio espera a la novia en el altar”. No se trata de que ese tipo de escenas estén mal, sino de que no representan a todas las bodas. En parejas LGTBIQ+ (y también en muchas parejas heterosexuales) estas dinámicas simplemente no existen o no tienen sentido.

Este es solo un ejemplo pero expresiones así se repiten constantemente sobre otros aspectos que se han dado por hecho que toda boda debe tener.

¿Cómo evitarlo?

La clave está en abrir el lenguaje y las referencias. En lugar de describir una única forma de vivir la ceremonia, es más útil hablar de:

  • Diferentes formas de entrada
  • Distintos tipos de ceremonia
  • Opciones personalizadas

Esto no solo incluye a parejas LGTBIQ+, sino que también conecta con una realidad cada vez más habitual: bodas menos tradicionales y más personales.

Conclusión

Pequeños cambios en el lenguaje, en la forma de presentar los servicios o en la manera de comunicarse pueden marcar una diferencia enorme en cómo una pareja vive todo el proceso de organizar su boda. No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo mejor cada vez.

Tenemos una pregunta para ti:

¿Eres proveedor y te has dado cuenta de que alguna vez has dicho o hecho alguna de estas cosas? Coméntanos en el post de Instagram que hemos hecho sobre este artículo qué error has cometido o cómo le pusiste solución cuando te diste cuenta. Cuéntanos también si hay cualquier otra expresión o actitud que te moleste o que creas que podríamos añadir

En LGTBodas trabajamos para visibilizar y conectar con profesionales que entienden esta realidad y que construyen espacios seguros donde todas las parejas puedan sentirse cómodas desde el primer momento. 💗


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